domingo, 2 de noviembre de 2008

El cuerpo del delito

“Friné ante el Areópago” de J.L Gerome

En sus curvas me quedaría varado… Algo así debió decir Praxíteles al Areópago, especie de tribunal de justicia griego que se disponía a juzgar, y seguro que condenar, a la bella Friné. Delito de la imputada: mucha impiedad (falta de respeto a las creencias y rituales griegos), una pizca de soberbia y un toque de hedonismo.

Pero, ¿quién era Friné? Fue la musa del célebre escultor griego del siglo IV a.C Praxíteles, el inventor de la famosa curva praxiteliana, esa que observó sin saciarse en su bella modelo y que trasladó una y otra vez a cálido bronce. La chica cuyo oficio era dama de compañía con derecho a intimar, que además de bella era lista, le tendió una trampa para quedarse con la mejor escultura del atolondrado artista ateniense. Él quería pagarle en especie su trabajo. La muchacha que no entendía de arte pero sí conocía el valor de las esculturas no sabia cuál elegir, así que gritó: ¡fuego, fuego! Y Praxíteles dijo a un ayudante: ¡Por todos los dioses del Olimpo, salva mi Eros” (Lo entrecomillado es una versión, claro está). Ella, lógicamente, eligió esa obra.
Pero volviendo al juicio, Praxíteles propuso al defensor de su amada que ella se desnudara ante los jueces para que vieran con sus propios ojos, esos que un día se comerían los gusanos, si la muchacha tenía o no razones para comparar su belleza con la de la mismísima Afrodita. ¿Y qué dictaminó el areópago? Pues ante las caras que ponen algunos de sus miembros os podéis imaginar la resolución. (Recomiendo ampliar la foto)


Himno a la belleza

¿Vienes del cielo profundo o del abismo surges,
oh, Belleza? Tu mirada, infernal y divina,
confusamente vierte la buena acción y el crimen,
por lo que te podemos comparar con el vino.

Contienes en tus ojos el poniente y la aurora;
derramas perfumes como una noche de tormenta,
tus besos son un filtro y un ánfora tu boca
que hace cobarde al héroe y valiente al niño.

¿Sales del negro abismo o bajas de los astros?
El Destino hechizado sigue tus enaguas como un perro;
siembras al azar la dicha y los desastres,
y todo lo gobiernas sin responder a nada.

Marchas sobre los muertos, Belleza, y de ellos te burlas;
de tus joyas el Horror no es la menos preciada,
y el Crimen, entre tus mas queridos amuletos,
sobre tu vientre altivo danza amorosamente.

El deslumbrado insecto vuela hacia ti candela,
crepita, arde y dice: ¡Bendigamos esta llama!
El amante jadeando inclinado sobre su bella
es como un moribundo acariciando su tumba.

¿Qué importa que tu vengas del cielo o del infierno,
¡oh Belleza! ¡Monstruo enorme, espantoso e ingenuo!
Si tus ojos, tu sonrisa, tus pies, me abren la puerta
de un Infinito amado que nunca he conocido?

De Satán o de Dios, ¿qué importa? Ángel o Sirena,
¿qué importa, si tú haces -hada de ojos de terciopelo,
ritmo, perfume y luz, ¡oh mi única reina!-
menos horrible el mundo y más cortos los instantes?

Charles Baudelaire




15 comentarios:

Duncan de Gross dijo...

Eso, eso, pido publicamente que se hagan más juicios de estos, yo me presento voluntario de jurado, si es que las viejas y buenas costumbres se están perdiendo y no puede ser...

ambar dijo...

danae, lo de fuego!, fuego! es una idea genial, hace falta ser lista, además e guapa y es muy interesante la historia completa.Mientras pongo esto, fuera llueve tanto, tanto, que el ambiente más que clásico parece bíblico. Besos

... eterna * busqueda ... dijo...

Cómo amo a Gerôme!!!! has visto sus 2 versiones de la Metamorfosis? tengo unos posts viejitos en mi blog....mira qué belleza las obras de arte en relación al tema de Ovidio...Oh la la!!! los jueces!!!! cómo no iban a ceder ante tanta belleza !!!! Y YO A LOS PIES DE GERÔME que capta la belleza del cuerpo femenino como pocos verdaderamente!!!!

Anita dijo...

Curiosa historia y buena idea la de ampliar la imágen. Increible la cara boquiabierta del primero del tribunal por la derecha. Todo un poema!

Cúantas cosas estoy aprendiendo, Danae.

Muakk

supersalvajuan dijo...

titulo de la peli, con Madonna de mala y William Dafoe de abogado del diablo. Otro clásico.

KriD dijo...

Como siempre, un deleite para los ojos y el cerebro, gracias Danae.

la pequeña candi dijo...

Muy entretenida la entrada... me ha gustado mucho.
¿Para cuando la siguiente?
Un beso grande!!!

La pequeña Lo dijo...

Luego dirán lo de que la suerte de la fea la guapa la desea. Yo me quedaba con la de la guapa.

Que por cierto, además de increiblemente guapa, muy lista la muchacha.

Esther dijo...

curiosa la entrada donde las haya, si señora. queremos mas! jja. un besote!

danae rain dijo...

Gracias a toda y un todo,jaja. Est fin de semana me voy con unos amigos pero vendré repuesta de energía para contaros otro "cuentico" Muchos besitos a todos

... eterna * busqueda ... dijo...

Gracias por tu comentario!!! me hizo muy bien!!!! justo estaba strugling with myself!!!! toda la suerte con tus amigos!!! llénalos de sabiduría clásica mujer!
besitos

La pequeña Lo dijo...

Gracias por la buena crítica. Tienes que probar lo de cambiar de nombre, aunq bueno, supongo que el nombre que tenemos todos aquí es una buena muestra.

A mí llamarme Lo me ha sentado bien. Y además soy pequeña...

Zadala dijo...

en serio quieres más traducciones sobre cosas peñazo de Anatomía?? jajaj pensaré que lo dices por pura educación xD
Es tonto decir esto, porque ya lo sabrás, pero con tu blog se impregna uno de cultura xD
La belleza es una trampa mortal, a mi parecer. No existe de por sí, es lo completamente subjetivo, cientos aspiran a ella, sin aspirar a lo mismo, algunos llegan a límites increíbles por alcanzar esa cosa inalcanzable e inexistente llamada belleza.
Eso pienso yo, vaya, que puede ser o no ser, aunque, para mí, sea xD

Desde Barna con amor dijo...

Tienes razón, estoy liada estos días, gracias por acortarte de mi y visitarme siempre es una alegría.


Un saludo y disfruta de tu fin de semana.

eva

ambar dijo...

He venido de visita a ver si había algo nuevo. Vuelvo a leer a Baudelaire y me sigue gustando. Gracias, hacía mucho que no leía nada de él.Besos