jueves, 25 de septiembre de 2008

Prefiero la muerte


"Susana y los viejos" Artemisia Gentileschi

Aunque parezca mentira ser bella tiene sus inconvenientes. Si además eres buena, honesta y fiel, esto te puede arrastrar problemas. Para demostrar mi teoría pongo el ejemplo de Susana.
Cuenta la Biblia (Libro de Daniel.XII) que en Babilonia había un hombre muy rico llamado Joaquín a cuyo jardín concurrían los judíos cuando tenían algún pleito. Por la casa pasaban frecuentemente dos jueces ancianos que demoraban su partida para contemplar a la joven y bella esposa de Joaquín que tenía por costumbre bañarse en el estanque de su jardín. Un día la chica pidió a sus doncellas que le trajeran perfumes porque quería bañarse y que al salir la dejaran sola y cerraran la puerta tras ellas. Los viejos que escucharon estas palabras agazapados tras unos arbustos, aprovecharon la ocasión para “cometer pecado”. Se dirigieron los viejos verdes hacia ella y le dijeron:
“Mira, las puertas del jardín están cerradas y nadie nos ve. Nosotros hemos contemplado tu hermosura y deseamos yacer contigo. Consiente con nosotros y cede a nuestros deseos, porque si a ellos te resistieras testificaremos contra ti, diciendo que cometiste adulterio con un joven y que por esa razón despachaste a tus doncellas”
Susana lógicamente se quedó anonadada. Sabía que cualquier juicio lo tenía perdido ante dos jueces tan importantes en la ciudad. Pero ella era honesta y fiel, como apuntaba al principio y les dijo que prefería que la condenaran mil veces que caer en sus manos. “prefiero la muerte que pecar en presencia del Señor”.
Susana fue condenada a muerte, pero cuando iba a ser lapidada, ¡oh suerte extrema! apareció el profeta Daniel que separó a los dos viejos del resto de los jueces y como se contradijeron en las declaraciones sobre el adulterio de Susana, ellos fueron ajusticiados por el pueblo y a ella le fue devuelta la virtud.
Cuentan las malas lenguas que Daniel también se prendó de la belleza de la joven y por eso luce sonrisa bobalicona en el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela.
Las versiones que aquí os traigo son la de Guercino que está en el Museo del Prado, otra de Tintoretto y encabezando la entrada, la poco conocida pintora italiana del siglo XVII Artemisia Gentileschi, cuyo maestro pintor, un tal Agostino Tassi, la violó. Pero esa es otra historia que otro día os contaré.


Susana y los viejos

Furtivos, silenciosos, tensos, avizorantes,
se deslizan, escrutan y apartando la rama
alargan sus miradas hasta el lugar del drama:
el choque de un desnudo con los sueños de antes.
A solas y soñando ya han sido los amantes
posibles, inminentes, en visión, de la dama.
Tal desnudez real ahora los inflama
que los viejos se asoman, tímidos estudiantes.
¿Son viejos? Eso cuentan. Es cómputo oficial.
En su carne se sienten, se afirman juveniles
porque lo son. Susana surge ante su deseo,
que conserva un impulso cándido de caudal.
Otoños hay con cimas y ráfagas de abriles.
-Ah, Susana. -¡Qué horror! -Perdóname. ¡Te veo!
Jorge Guillén

9 comentarios:

supersalvajuan dijo...

¿Los viejos verdes tienen perdón? Yo creo que no, por muy jueces que fueran. el problemas es que luego pagan justos por pecadores. Y hablando de Green, me acabas de recordar a Fernando Hilbeck en Tristeza de amor, que se hacía llamar el viejo Werther y todo el mundo le decía "el viejo verde". Pues, el mirón sin perdón.
http://www.youtube.com/watch?v=OmhyS8He2LE

danae rain dijo...

Quizá no me haya expresado bien, los viejos fueron ajusticiados por el pueblo, y entiendo que de la misma forma que lo iba a ser Susana"Y se levantaron contra los dos viejos... e hicieron con ellos lo mismo que ellos habían maquinado ... Fueron, pues, muertos como prescribe la ley de Moisés y así aquel día se salvó la sangre inocente" Daniel 13, 61-63.

Están bien tus apreciaciones para que yo afine más. Eres demasiado joven para esa serie. Tristeza de amor, un juego cruel, jugando a ganar, he vuelto a perderrrrrrrrrrrrr

Duncan de Gross dijo...

He de reconocer que no conocía el episodio de Susana, ni tampoco las obras de arte, tomo nota, me ha gustado mucho ;-)

filante dijo...

Yo fuí discípula tuya en el Prado cuando me contaste la historia de Susana y los viejos verderones.
En aquella ocasión vimos los cuadros de Tintoretto y de Guercino. La pintura de Artemisia tengo que decirte que es la que casi más me gusta.
¡Qué bien escribes, nos vas a culturizar a todos!

danae rain dijo...

Me alegra aportar algo a vuestro amplio saber, pero no tiene mucho mérito porque es algo que me gusta mucho hacer. Pero graciass por los ánimos Duncan y por tu paciencia en mis explicaciones Filante. Besitos verdes

Desde Barna con amor dijo...

Estas historías "sabias" todabía suceden hoy en día jajaja... y no precisamente con viejos verdes, a veces con jovenes también...A ver, por ejemplo, ¿no te a pasado en alguna ocasión que le gustas a alguien y si no te consigue te critica??? Si es que, para que luego digan de la mujer y su mente maquiabélica!!

Preciosa imagen la de Susana bañandose en secreto y JUSTICIA para los jueces apedreados jajaja lástima que algunas costumbres se pierdan (es bromaaaaa)

eva

danae rain dijo...

Si que me ha pasado alguna vez y he optado por ignorar totalmente a ese persona y más le ha fastidiado. Besitos Eva.

eme dijo...

Si organizas un viaje a algún museo avisa, pues tiene que ser una delicia oirte explicar.
Besitos

danae rain dijo...

Gracias Eme por tu visita. Yo te avisaré pero no es para tanto, sólo una profesora chiflada que disfruta con el arte. es cuestión de pasión. Besitos pictóricos