sábado, 20 de septiembre de 2008

Lo que dicen las miradas



A veces ocurre que alguien cerca de ti dice unas palabras que son como mágicas porque hacen que de repente tu cabeza se ponga a funcionar como una olla exprés. Y buscas en los rincones de la memoria esa obra que te ha abierto los ojos en esta ocasión. Y la he visto claramente, ampliada sin necesidad de pinchar dos veces sobre la imagen. Porque ya me impresionó cuando la vi por primera vez. Esa mirada no se puede olvidar jamás, ni lo que representa tampoco.
Picasso pintó esta Celestina casi como epílogo de su etapa azul, y se inspiró en una mujer que ejercía ese oficio en Barcelona.
Hay miradas dulces, siniestras, tristes, apagadas … Pero ¿cómo es esta mirada? No encuentro el adjetivo apropiado. Ayúdame tú.


A la Celestina

Yace en esta tierra fría,
digna de toda crianza,
la vieja cuya alabanza
tantas plumas merecía.
No quiso en el cielo entrar
a gozar de las estrellas,
por no estar entre doncellas
que no pudiese manchar.

Francisco de Quevedo

PÁRMENO.- … Y demás de esto es nombrada y por tal título conocida. Si entre cien mujeres va y alguno dice «¡puta vieja!», sin ningún empacho luego vuelve la cabeza y responde con alegre cara. En los convites, en las fiestas, en las bodas, en las cofradías, en los mortuorios, en todos los ayuntamientos de gentes, con ella pasan tiempo. Si pasa por los perros, aquello suena su ladrido; si está cerca las aves, otra cosa no cantan; si cerca los ganados, balando lo pregonan; si cerca las bestias, rebuznando dicen «¡puta vieja!». Las ranas de los charcos otra cosa no suelen mentar. Si va entre los herreros, aquello dicen sus martillos. Carpinteros y armeros, herradores, caldereros, arcadores, todo oficio de instrumento forma en el aire su nombre. Cantan los carpinteros, péinanla los peinadores, tejedores, labradores en las huertas, en las aradas, en las viñas, en las segadas con ella pasan el afán cotidiano. Al perder en los tableros, luego suenan sus loores. Todas cosas que son hacen, a doquiera que ella está, el tal nombre representan. ¡Oh, qué comedor de huevos asados era su marido! ¡Qué quieres más, sino que si una piedra topa con otra luego suena «¡puta vieja!»!

Fernado de Rojas, La Celestina Acto I

9 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Aspera, seca, oscura. Siempre al acecho. Aunque yo prefiero la etapa rosa. Y el señor rosa siempre es el que gana.
http://www.youtube.com/watch?v=L7o2ippRusw

Francisco Miras dijo...

La descripción más clarividente sale en la propia obra en el Acto I "La Celestina"

PÁRMENO.- ¿Por qué, señor, te matas? ¿Por qué, señor, te congojas? ¿Y tú piensas que es vituperio en las orejas de ésta el nombre que la llamé? No lo creas, que así se glorifica en le oír, como tú cuando dicen «diestro caballero es Calisto». Y demás de esto es nombrada y por tal título conocida. Si entre cien mujeres va y alguno dice «¡puta vieja!», sin ningún empacho luego vuelve la cabeza y responde con alegre cara. En los convites, en las fiestas, en las bodas, en las cofradías, en los mortuorios, en todos los ayuntamientos de gentes, con ella pasan tiempo. Si pasa por los perros, aquello suena su ladrido; si está cerca las aves, otra cosa no cantan; si cerca los ganados, balando lo pregonan; si cerca las bestias, rebuznando dicen «¡puta vieja!». Las ranas de los charcos otra cosa no suelen mentar. Si va entre los herreros, aquello dicen sus martillos. Carpinteros y armeros, herradores, caldereros, arcadores, todo oficio de instrumento forma en el aire su nombre. Cantan los carpinteros, péinanla los peinadores, tejedores, labradores en las huertas, en las aradas, en las viñas, en las segadas con ella pasan el afán cotidiano. Al perder en los tableros, luego suenan sus loores. Todas cosas que son hacen, a doquiera que ella está, el tal nombre representan. ¡Oh, qué comedor de huevos asados era su marido! ¡Qué quieres más, sino que si una piedra topa con otra luego suena «¡puta vieja!»!

tusobras.wordpress.com

rakel dijo...

Que mirada?,la del ojo derecho o la del izquierdo...es que me ha dado nosequé al verlo.

danae rain dijo...

Rakel mi me impresionó tanto esta obra cuando la estudié que cuando pienso en una mirada "seca" como dice Salvajuan pienso en esta Celestina. Gracias Paco por el texto, quizá lo añada.

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Saludos, recordar a fernando de rojas por la eternidad.

Las palabras que oxigenan.

Duncan de Gross dijo...

Danae, a mi esa mirada me suena a picaresca, a resabio, y a "camisas de once varas", me gustan tanto la etapa azul como la rosa de Picasso, aunque la azul es más trsiet, fría, ya lo sabemos, la muerte de Casagemas, etc etc, Gracias Picasso, Dali, y Miro, este año he aprobado las opos, pero sin plaza, besotes y Enhorabuena por el post, me gusta mucho tu blog ;-)

danae rain dijo...

Ánimo que en las próximas sacas tu plaza. Yo he estado también de oposición pero al otro lado de la barra :( Ya iré colocando cosillas más modernas, aunque el ritmo de las clases quizá me marque un poco el guión, ya veremos. Besitos

filante dijo...

Es una mirada inestable, no da confianza. No dejaría mi amor en manos de una mujer con esa mirada.
Picasso refleja en este cuadro la imagen que yo tengo de la Celestina.
Besitos... y me encanta tu blog.

la pequeña candi dijo...

Me ha gustado mucho tu blog... me pasaré por aqui en adelante. Gracias por pasarte por el mío y por tus palabras después de lo de Rosita...
Un abrazo!