
Toda la tarde la emplea en ducharse, arreglarse el pelo, elegir el modelo más adecuado, maquillarse… Se rocía con el perfume que sus amigas le han regalado para su cumpleaños. Quince, la niña bonita, la niña que crece y cuando sale los fines de semana se metamorfosea en una mujer.
Todavía no está muy acostumbrada a esas enormes plataformas, parece un pato, pero no el patito feo, ese no, se asemeja a un cisne. Tan alta, tan delgada, con esa melena al viento recién planchada, con esos andamios que la elevan hasta alcanzar las estrellas, lo que ella quiera puede alcanzar, porque mira que va guapa. Las piernas de esta niña son interminables, como la raya que se ha trazado en los ojos.
Ha quedado en el bar de siempre. Lógico, allí se engendra la noche. (Mírala como viene, la más fashion, la luz que faltaba en este garito, las piernas que no se merecen estas sillas de plástico). Y entre miradas atónitas y moscones al uso, comienza el ritual de adulta. Se ha dejado a la niña que es debajo de la almohada , junto al pijama de ositos.
Todavía no está muy acostumbrada a esas enormes plataformas, parece un pato, pero no el patito feo, ese no, se asemeja a un cisne. Tan alta, tan delgada, con esa melena al viento recién planchada, con esos andamios que la elevan hasta alcanzar las estrellas, lo que ella quiera puede alcanzar, porque mira que va guapa. Las piernas de esta niña son interminables, como la raya que se ha trazado en los ojos.
Ha quedado en el bar de siempre. Lógico, allí se engendra la noche. (Mírala como viene, la más fashion, la luz que faltaba en este garito, las piernas que no se merecen estas sillas de plástico). Y entre miradas atónitas y moscones al uso, comienza el ritual de adulta. Se ha dejado a la niña que es debajo de la almohada , junto al pijama de ositos.
La primera vez que contemplé la obra de este artista quedé realmente impacata, más bien estupefacta. A simple vista sus cuadros parecen ilustraciones para libros infantiles, pero cuando te asomas a ellos con más profundidad producen cierto rechazo, incluso algo de miedo por la mezcla tan atroz que realiza. El de "Santa Barbi" me ha inspirado esta entrada.
A Margarita Debayle
...Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita, Margarita,
tan bonita, como tú.
Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así...
Rubén Darío